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La medición intersticial era el futuro perfecto. ¿Y ahora qué?

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La medición intersticial era el futuro perfecto. ¿Y ahora qué?

Hoy contamos de nuevo en nuestra página con Óscar López de Briñas (Reflexiones de un Jedi Azucarado) que nos habla hoy sobre cómo puede ser el futuro del cuidado de la diabetes.

La medición intersticial lleva ya unos cuantos años con nosotros, aunque coincidiremos en que ha sido en este último lustro cuando se ha popularizado y convertido en el sistema dominador, desplegando además en el mercado toda una serie de opciones diferentes por parte de diversas marcas del sector que trabajan para ofrecernos el mejor y más preciso sistema de medición del mercado, llegando incluso en algunos casos a conectarse con la bomba de insulina y establecer un sistema automatizado capaz de gestionar por sí solo la infusión de insulina durante el día fuera de las comidas. No es necesario explicar ya a estas alturas qué es la medición intersticial. Pero sí es necesario recordar que, en no mucho tiempo, cumpliremos aproximadamente ya dos décadas conviviendo con los “sensores de filamento”, una tecnología que marcó un antes y un después en el mundo de la diabetes, pasando de la medición puntual y esporádica a la medición continua -como se suele decir en traducción directa del inglés- “en tiempo real”. Fue a comienzos de siglo cuando empezaron a salir los primeros modelos comerciales de sistemas de medición intersticial continua. Dos décadas que han pasado como un rayo pero, sin embargo, tiempo suficiente para pararse a pensar qué nos depara el futuro.

Poco después de llegar al temido año 2000 ya leíamos artículos sobre estos sensores que se introducían bajo la piel y quedaban durante varios días leyendo nuestras glucemias. Y ardíamos en deseos de probar uno de esos primeros sistemas. Hoy, dos décadas después, algunos nos preguntamos hasta dónde podrá llegar esta tecnología y qué posibilidades tiene un sistema así. Hemos convivido durante décadas con la tecnología de medición capilar, pero… ¿Ocurrirá lo mismo con este tipo de sensores? ¿Llegará una nueva tecnología que la supere y daremos otro paso más hacia la vanguardia en la medición de glucosa?

En mi opinión, antes de pensar en ese futuro, primero habría que sacar más partido a lo que tenemos. A día de hoy disponemos de un nivel de exactitud bastante alto en este tipo de sensores. Cifras que ya se mueven holgadamente por debajo del 10% MARD y que colocan a los sistemas de medición intersticial como la tecnología de medición de glucosa más exacta que hemos conocido nunca. Sin embargo, creo que aún tenemos un margen de mejora importante en otros aspectos importantes en los que el fabricante no piensa tanto como nosotros. Por citar algunos fundamentales: ergonomía, comodidad, sistemas y adhesivos de fijación, miniaturización, facilidad de uso, puesta en marcha, zonas de colocación, conectividad, apps de control y gestión, ajustes y personalización, interoperabilidad… Son muchísimos los puntos en los que a día de hoy podría mejorar mucho cualquiera de los sistemas que tenemos disponibles en nuestro país. Y creo que deberían centrarse claramente en esos puntos, una vez que hemos conseguido una tecnología exacta y sistemáticamente fiable. Un buen sensor lo será cuando aúne todos los aspectos que un usuario valora y no solamente los que su creador considera de interés; aspectos que generalmente son técnicos para poder entrar en el sistema sanitario como producto financiado. Un buen sensor es mucho más que un buen porcentaje MARD. Y para eso escuchar nuestras sugerencias es fundamental.

Imaginemos entonces que los fabricantes están ya trabajando en todos estos aspectos que he comentado buscando hacer sus sensores aún mejores para nosotros. Aún tendríamos unos años en los que estos sistemas serían perfectos y podríamos convivir con ellos. Pero la ciencia no para y en determinado momento, llega una tecnología que supera a la anterior. 

Siempre es inevitable pensar qué vendrá después. ¿Cómo conseguiremos saber la glucemia que tendremos en el futuro a corto/medio plazo? Obviamente, el escenario ideal y anhelado es el de la lectura no invasiva de modo transdérmico, pero año tras año seguimos conociendo las dificultades de quienes están trabajando en ello por ser un modo muy impreciso y sujeto a demasiadas variables difíciles de controlar. Personalmente creo que es muy difícil aventurar hacia dónde se dirigirán los nuevos métodos de lectura, pero es bastante probable que sean los de la lectura “desde dentro” mediante nanotecnología.

Hoy ya disponemos de sensores implantables, pero la evolución en este ámbito de la tecnología nos permite pensar en soluciones implantadas capaces de leer durante mucho tiempo nuestra glucosa intersticial y que mediante una inducción externa puedan alimentarse para mantenerse operativos. Si hoy un procesador de última generación tiene más de 3000 millones de transistores en poco más de 9 cm 2 , por qué no pensar en un minúsculo sensor que alojado en nuestro cuerpo pueda ir midiendo distintas variables más allá de la glucosa (lactato, cuerpos cetónicos, saturación…).

Como conclusión, diría que aunque mucha gente está trabajando en nuevas formas de medir la glucosa (generalmente no invasivas), creo que a día de hoy los fabricantes deben centrarse en mejorar sus ya muy precisos sensores con aspectos fundamentales para un paciente y no tanto para un clínico, para el sistema sanitario o para el propio fabricante. Aspectos que son críticos para que nosotros como usuarios podamos decantarnos por uno u otro. Al final un producto es redondo cuando cumple con desempeño en todos sus aspectos de manera global. Un buen coche no es sólo tener el mejor motor. Y un buen sensor será perfecto cuando además de medir bien, tenga una excelente nota en todo los demás.

Prestaciones o detalles en los que observo un cierto desinterés por parte de los demás agentes del ecosistema de la diabetes; tanto del fabricante como de nuestros profesionales médicos o del sistema sanitario, que es quien lo compra para su posterior financiación.

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Making Diabetes Easier es la marca común de toda la actividad de Diabetes del grupo Air Liquide Healthcare en Europa. Novalab es la marca que engloba la actividad de diabetes en España con la que queremos ayudar haciendo la diabetes más fácil.

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