Cierralo

¿Qué estás buscando hoy?

Escriba cualquier palabra y presione enter

“Poco a poco voy aprendiendo a convivir con la diabetes”, por Feli Perea (@melek_perroasistencia)

Aprendiendo a convivir con la diabetes, Feli Perea (@melek_perroasistencia)

“Poco a poco voy aprendiendo a convivir con la diabetes”, por Feli Perea (@melek_perroasistencia)

Feli viene desde hace tiempo contando en su cuenta de Instagram @melek_perroasistencia su vida con Melek, el perro de asistencia de su marido Carlos. Hace unas semanas le dieron a Feli la noticia de que tenía diabetes, y hemos querido hablar con ella para que comparta este momento con el que nos leéis os sentiréis probablemente identificados en algún momento de nuestra vida.

Venías contando en redes vuestra vida con Melek, pero el público de diabetes no te conocemos porque acabas de debutar. Así que, antes de nada, ¿quiénes son Feli y Melek?

Feli soy yo, una mujer bastante normal,que tuvo que dejar de trabajar para cuidar de Carlos, que comparte en redes videos y fotos de melek. Y Melek es nuestra labradora, el perro de asistencia de mi marido Carlos (esclerosis múltiple y un ACV).

En nuestras redes contamos momentos divertidos, las conversaciones imaginarias con Melek… y ahora también una nueva etapa que acaba de empezar para mí: convivir con la diabetes tipo 2.

¿Qué pensamientos te acompañan durante estos primeros días?

La verdad es que al principio se te pasan muchas cosas por la cabeza: sorpresa, dudas y también un poco de miedo porque es algo nuevo. Pero también intento tomármelo con calma y aprender.

Estoy en los primeros días, conociendo qué significa convivir con la diabetes tipo 2, escuchando a los médicos y adaptando poco a poco mi vida a esta nueva etapa.

¿Te has llevado alguna sorpresa a la hora de empezar a conocer más sobre la diabetes?

Sí, la verdad es que sí. Cuando te diagnostican piensas que todo va a ser mucho más complicado o limitado de lo que realmente es.

Me ha sorprendido descubrir que, con información, control y algunos cambios en el día a día, se puede seguir haciendo una vida bastante normal. Al final se trata de aprender a escuchar tu cuerpo y cuidarte un poco más, que no es fácil.

¿Hay algo del día a día que te esté resultando especialmente difícil?

Lo que más me está costando al principio es la comida y las mediciones de glucosa.

Adaptarte a planificar lo que comes y estar pendiente de los controles es un cambio grande, pero poco a poco voy encontrando mi rutina y aprendiendo a convivir con ello.

¿Podría aprender Melek a detectar hipoglucemias, o eso podría interferir con sus labores actuales?

Sí, los perros de asistencia como Melek pueden entrenarse para detectar hipoglucemias. Sin embargo, hay que valorar si esa función interferiría con sus tareas actuales.

En el caso de Melek, su principal labor es asistir a mi marido Carlos, así que cualquier entrenamiento nuevo tendría que adaptarse para no afectar su trabajo, aunque es algo que se puede estudiar y planificar cuidadosamente.

Hablando de Melek. Es importante concienciar a las personas de que el trato con un perro de asistencia es diferente, ¿verdad?

Sí, totalmente. Melek no es un perro cualquiera: es un perro de asistencia y tiene un trabajo muy concreto. No se le debe distraer, acariciar sin permiso ni interrumpir mientras realiza sus tareas, porque eso podría afectar a su labor y, sobre todo, a la seguridad de la persona a la que ayuda.

Además, los perros de asistencia tienen derecho a acompañar a la persona a la que ayudan en lugares públicos, como transporte, restaurantes o centros comerciales, sin que se les pueda negar el acceso. Concienciar sobre esto es clave para que se respeten tanto su trabajo como sus derechos.

¿Cómo imaginas tu vida con diabetes dentro de un año?

La verdad es que no lo sé todavía. Llevo pocos días conviviendo con la diabetes tipo 2 y todavía estoy aprendiendo a entender mi cuerpo, los controles y cómo adaptar mi día a día. Dentro de un año espero sentirme más tranquila y segura, pero ahora mismo es todo un proceso de aprendizaje y adaptación.
 

Show me:
All
43

“Se puede dar esperanza a quienes conviven con la diabetes”, por Ana Isabel Pineda (@7maratonesxdiabetes)

Ana Isabel Pineda 7x7x7

Correr 7 maratones, en 7 días distintos prácticamente consecutivos, y en 7 localidades distintas. Es el reto para visibilizar la diabetes que se ha propuesto Ana Isabel Pineda, en colaboración con la Asociación de Investigación en la Cura de la Diabetes (DCRA) y la Asociación Guipuzcoana de Diabetes (AGD).

Esta corredora ha sido campeona de Euskadi de 100 kilómetros, campeona de Gipuzkoa y de Euskadi en 1.500 metros pista (categoría máster), y también vencedora de los campeonatos de Gipuzkoa y de Euskadi de Cross. Pero además de los tiempos, también la motiva correr por motivos solidarios. Hace 2 años ya corrió 101 kilómetros para visibilizar la enfermedad. Ahora se enfrenta a este reto, que realizará en abril de este año.
Hablamos con ella sobre él.

Sabemos que no convives con la diabetes, ¿cómo llegaste a este reto?

Llegué a este reto gracias a otro desafío que hice en junio de 2024 para la Asociación Guipuzcoana de Diabetes (AGD), recorriendo 101 km en Irún. No conocía la asociación, pero me recibieron con los brazos abiertos y trabajamos juntos en equipo. La experiencia fue tan positiva y motivadora que surgió la idea de este nuevo desafío: siete maratones consecutivos para apoyar la investigación, los tratamientos y la vida diaria de las personas con diabetes, tanto niños como adultos.

¿Por qué habéis elegido este formato para transmitir el mensaje?

Elegimos hacer siete maratones seguidos porque simboliza la constancia y la motivación necesarias para superar retos grandes. Cada maratón representa un paso más hacia una meta y también es una manera de visibilizar y apoyar el trabajo de las asociaciones AGD y DCRA, que día a día se dedican a la investigación, los tratamientos, el acompañamiento y las necesidades de las personas con diabetes. Con esfuerzo, planificación y solidaridad, queremos mostrar que se pueden derribar barreras y que, juntos, se puede lograr mucho más.

¿Qué mensaje te gustaría que recibieran las personas que viven con diabetes al verte cruzar la meta?

Quiero que sepan que pueden avanzar y superar los obstáculos del día a día. Cada paso es un ejemplo de constancia y motivación. Este reto es una manera de demostrar que, con apoyo y solidaridad, y con la ayuda de asociaciones como AGD y DCRA, se pueden abrir caminos más fáciles y dar esperanza a quienes conviven con la diabetes.

Correr 7 maratones seguidas requiere una preparación distinta a correr una única maratón. ¿Cómo preparas el cuerpo para este reto antes, y durante esos días?

La preparación requiere disciplina y planificación, pero también disfrutar del proceso. Aumento poco a poco el tiempo de carrera y la resistencia, combinándolo con otros entrenamientos para mantener energía y motivación. 

Durante los días del reto, la idea es avanzar de manera constante, disfrutar cada paso y recordar que cada maratón representa apoyo, visibilidad y solidaridad con las personas con diabetes y con las asociaciones que trabajan día a día por ellas.

Tenéis abierta la inscripción para que te acompañen aquellas personas que lo deseen. ¿Qué recomendaciones harías a los que vayan a encarar su primera carrera de largo recorrido?

Sí hay inscripciones abiertas y me haría mucha ilusión que muchas personas me acompañaran durante estos siete maratones. Pueden seguir todas las novedades en nuestro Instagram @7maratonesxdiabetes, donde también encontrarán la página web con la venta de dorsales solidarios y las camisetas oficiales. La inscripción se puede hacer online o directamente en cada maratón.

Para quienes afronten su primera carrera de largo recorrido, mi consejo es entrenar poco a poco, avanzar progresivamente, escuchar el cuerpo y mantener la motivación y la constancia, que son lo más importante.

Y sobre todo, no olvidar la actitud: la actitud empieza donde acaba la desmotivación, donde se entrena con cansancio, con fatiga y hasta con desgana. Cada kilómetro suma, y cada paso con actitud fortalece no solo el cuerpo, sino también la mente.

No es el primer reto en el que colaboras para visibilizar la diabetes. ¿Preparas ya el siguiente?

Ahora estoy centrada en estos siete maratones, con toda la ilusión y energía. Cada reto que realizo tiene un objetivo: visibilizar la diabetes, apoyar la investigación y los tratamientos, y ofrecer esperanza a quienes conviven con la enfermedad. El próximo desafío llegará en su momento, con el mismo compromiso y ganas de seguir ayudando a los demás.

Quiero dar las gracias a todos los colaboradores y patrocinadores que nos acompañan en este reto. Muchos ya nos apoyaron en el primer desafío y han vuelto a hacerlo, y damos una cálida bienvenida a los nuevos.

Gracias a todos por ayudarnos a visibilizar la diabetes, motivar , y apoyar la investigación, los tratamientos y el día a día de quienes conviven con esta enfermedad.
 

Show me:
All
67

Hablar de la diabetes sin miedo: claves para cada etapa de la vida

hablar-diabetes-sin-miedo

El primer paso para hablar de la diabetes sin miedo es usar un lenguaje respetuoso y empoderador. Expresiones como “persona con diabetes” son preferibles a “diabético”, ya que ponen a la persona por delante de la condición. También es importante evitar frases que generen culpa, como “no deberías comer eso”, y en su lugar emplear un enfoque positivo: “¿qué opciones te ayudan a mantener tus niveles de glucosa?”1.

Además, la comunicación debe ser empática y culturalmente sensible, adaptada al nivel de comprensión de la otra persona y evitando juicios de valor2.

Niños y preadolescentes: comunicar con sencillez y seguridad

En la infancia, la comunicación depende en gran medida de los padres, cuidadores y profesores:

Explicar la diabetes con palabras simples, destacando que el niño puede llevar una vida normal con algunos cuidados.
Informar a los profesores y entrenadores con mensajes claros: “Mi hijo puede necesitar comer algo en clase o detenerse en el entrenamiento si se siente débil”.

Transmitir seguridad: el objetivo no es crear miedo, sino confianza.

En esta etapa, lo esencial es que el entorno entienda lo básico para acompañar al niño en situaciones de hipoglucemia y fomentar un ambiente de inclusión2.

Adolescentes: entre la independencia y la aceptación social

La adolescencia es un momento clave: los jóvenes buscan independencia y al mismo tiempo aceptación de su grupo. Hablar de diabetes en este contexto puede generar dudas o temor al estigma.

Consejos prácticos:

  • Elegir el momento adecuado: es mejor hablar en un espacio tranquilo y no en medio de un examen o situación tensa.
  • Usar la empatía: validar lo que siente el adolescente (“entiendo que puede ser difícil pincharse en público”) ayuda a generar confianza3.
  • Explicar la importancia de la seguridad: que amigos y profesores sepan identificar síntomas de hipoglucemia y cómo actuar.

Tratar temas sensibles: alcohol, fiestas o deporte requieren conversaciones claras y sin juicios, resaltando cómo cuidarse en esos contextos3.

Adultos jóvenes: comunicar en la universidad y el trabajo

En la vida universitaria o laboral, la comunicación sobre la diabetes debe ser clara y profesional.

  • Explicación breve y directa: “Tengo diabetes y a veces necesito revisar mi glucosa o tomar un snack. No es grave, solo una medida preventiva”.
  • Anticipar dudas o prejuicios: se puede añadir “estoy en seguimiento con mi equipo médico, agradezco tu comprensión”.
  • Definir apoyos concretos: pedir a un compañero de confianza que conozca cómo actuar ante una hipoglucemia es una medida práctica y tranquilizadora4.

La clave está en normalizar la condición y mostrar que no impide cumplir con responsabilidades académicas o laborales.

Adultos: pareja, familia y amistades

Hablar de la diabetes en la vida adulta implica compartir cómo esta influye en decisiones cotidianas e incluso íntimas.

  • Con la pareja: es fundamental comunicar cómo la diabetes puede afectar planes como el embarazo, la alimentación o la vida sexual. La apertura fortalece la relación y el bienestar emocional.
  • Con la familia y amistades: pedir apoyo práctico (acompañamiento en citas médicas, comprensión en horarios de comidas) sin convertirlo en sobreprotección.
  • Con amistades: explicar qué hacer en caso de urgencia ayuda a evitar miedos y aumenta la seguridad5.

La comunicación clara reduce la carga emocional y fomenta redes de apoyo saludable.

Adultos mayores: empatía y respeto a la experiencia

En la vejez, muchas personas con diabetes tienden a compararse con conocidos en peores condiciones, lo que puede influir en cómo perciben su salud5.

Recomendaciones:

  • Escuchar sus percepciones sin corregir de forma brusca.
  • Resaltar pequeños logros (“ha mejorado su control en los últimos meses”) para motivar.
  • Adaptar la conversación a sus experiencias y prioridades, respetando su autonomía

Etapa y su estrategias clave de comunicación 

  • Niños / preadolescentes  → Lenguaje sencillo, explicar a cuidadores y maestros, transmitir seguridad
  • Adolescentes → Conversaciones empáticas, abordar temas sensibles (alcohol, deporte), seguridad en la escuela
  • Adultos jóvenes      → Comunicación breve y profesional, pedir apoyos concretos en universidad/trabajo
  • Adultos (pareja, familia, amigos)     → Hablar de impacto en la vida diaria, pedir apoyo sin sobreprotección, reforzar vínculos
  • Adultos mayores →Empatía, reconocer su experiencia, reforzar logros y motivación

Hablar de la diabetes sin miedo es posible y necesario. Adaptar la comunicación según la edad y el contexto social ayuda a derribar barreras, reducir el estigma y construir redes de apoyo sólidas. El lenguaje respetuoso, la empatía y la claridad son las herramientas más poderosas para que cada persona con diabetes viva con confianza y plenitud.

Fuentes

  1. Dickinson, J. K., et al. (2017). The use of language in diabetes care and education. Diabetes Care. https://diabetesjournals.org/care/article/40/12/1790/36977/The-Use-of-Language-in-Diabetes-Care-and-Education
  2. Diabetes UK. Comunicación y lenguaje empático en diabetes. Diabetes UK. https://www.diabetes.org.uk/for-professionals/improving-care/good-practice/psychological-care/emotional-health-professionals-guide/chapter-1-communication
  3. Diabetes UK. Consejos para adolescentes con diabetes. Diabetes UK. https://www.diabetes.org.uk/living-with-diabetes/life-with-diabetes/children-and-diabetes/top-teen-tips
  4. Self Magazine. Cómo hablar sobre la diabetes con amigos y compañeros. SELF. https://www.self.com/story/type-2-diabetes-support
  5. Schabert, J., et al. (2008). Social comparisons in diabetes. Health Psychology. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18639997/
Show me:
All
57

“La diabetes te obliga a madurar a la fuerza”, por Pedro Jaén Seijo

entrevista@pedrojaenseijo


El sevillano Pedro Jaén Seijo es un retratista que, a través del carboncillo, dice “capturar lo invisible que habita en cada rostro o gesto”. Pero hace unos meses publicaba en su perfil lo invisible que habita en él: una diabetes que le acompaña desde que tenía 6 años.
Hablamos con él sobre cómo se entrelazan arte y patología.

¿Qué te motivó a dedicarte al dibujo y al retrato como forma de expresión artística?

Empecé a dibujar porque necesitaba escapar. Cuando te diagnostican una enfermedad crónica siendo un niño, pierdes muchas cosas sin entender por qué. El dibujo fue el único territorio donde yo mandaba. Ahí no había médicos, ni pinchazos, ni horarios, ni números que decidieran cómo iba a ser mi día. El retrato llegó después, casi como una obsesión por entender a las personas, por mirar más allá de lo evidente. Dibujar caras es una forma de buscar verdad, y también de buscarme a mí mismo.

¿Crees que la diabetes ha influido de alguna forma en tu manera de entender el arte?

Totalmente. La diabetes te obliga a madurar a la fuerza. Te enseña que el cuerpo falla, que el control absoluto no existe y que el miedo puede formar parte de la rutina. Todo eso cambia tu manera de mirar el mundo. Mi arte nace mucho de ahí, de la tensión entre el control y la fragilidad. La enfermedad me ha hecho más obsesivo con el detalle, más introspectivo y, probablemente, más honesto emocionalmente. No romantizo la diabetes: es dura, desgastante e injusta. Negar que te marca sería mentir.

¿Alguna vez has pensado en algún proyecto artístico que conecte con la enfermedad?

Sí, y creo que tarde o temprano lo haré. Me interesa mostrar la parte que nadie ve: el agotamiento mental, la sensación de estar permanentemente vigilando tu propio cuerpo, el miedo silencioso que acompaña incluso en los momentos felices. La diabetes no es solo una cuestión médica, es una experiencia vital que atraviesa la identidad de quien la padece. Me gustaría contar eso sin filtros, sin discursos motivacionales ni azúcar emocional.

Eres usuario de sensor, ¿cómo viviste el cambio en tu gestión de la diabetes con él?

El sensor es, probablemente, lo mejor que le ha pasado a la diabetes en décadas. Pasas de vivir prácticamente a ciegas a tener información constante. Reduce muchísimo la ansiedad y la incertidumbre. No soluciona la enfermedad, ni mucho menos, pero hace la vida más vivible. La diabetes sigue siendo exigente y no da tregua, pero el sensor te devuelve una pequeña parte del control que la enfermedad te roba.

¿Crees que el arte puede ayudar a manejar emocionalmente situaciones de salud difíciles?

El arte no cura enfermedades, pero puede salvarte mentalmente. Crear te permite sacar fuera todo lo que duele, lo que asusta o lo que no sabes explicar. A veces es la única forma de poner orden en el caos. El arte es un espacio donde puedes ser vulnerable sin pedir permiso y sin tener que dar explicaciones. Para muchas personas, y desde luego para mí, ha sido una forma de supervivencia emocional.

¿Qué mensaje le darías a alguien que está explorando el arte como medio de expresión personal o como herramienta para sobrellevar un desafío de salud?

Que no intente hacer algo bonito, que intente hacer algo verdadero. El arte no tiene que gustar ni ser perfecto. Tiene que servirte para respirar cuando sientes que te ahogas. Crear es enfrentarte a lo que te pasa sin esconderlo. Puede ser incómodo, incluso doloroso, pero también puede ser liberador. A veces no puedes elegir lo que te toca vivir, pero sí puedes decidir qué haces con ello.
 

Show me:
All
119

Diabetes y vida activa: romper barreras sociales para una mejor calidad de vida

romper-barreras-sociales-mejor-calidad-vida

La diabetes no es solo una condición médica, sino un reto que implica cambios constantes en el estilo de vida. Sin embargo, la participación social puede ser un factor clave para derribar barreras y promover una vida plena y activa. Este artículo explora cómo distintos tipos de apoyo hacen más fácil la vida de personas con  diabetes y ofrece estrategias para fortalecer la inclusión social.

El poder del apoyo social en las personas que viven con diabetes

Numerosos estudios muestran que el apoyo social ayuda a las personas a sentirse mejor, mantener su bienestar y dar continuidad a los cuidados que necesitan en su día a día. En personas con diabetes, percibir que se cuenta con respaldo emocional, informativo y práctico contribuye a mantener los cuidados de manera más constante y a reducir el estrés1. Este apoyo no solo estimula conductas saludables, sino que también funciona como un escudo frente al estrés crónico, suavizando sus efectos en la salud1.

Para los adultos jóvenes que viven con diabetes, contar con el respaldo de la familia y de quienes atraviesan la misma experiencia favorece un cuidado más constante, ayuda a disminuir los síntomas depresivos y mejora la calidad de vida.2 Intervenciones en grupo o mentoría también han demostrado efectos favorables en el control glucémico (HbA1c) y en el compromiso con el autocuidado2.

Participación social e integración comunitaria

Más allá del círculo cercano, la participación activa en comunidades —organizaciones, redes vecinales o grupos de apoyo— se asocia con múltiples beneficios saludables medibles. Un estudio europeo en pacientes con diabetes tipo 2 encontró que quienes participaban en organizaciones comunitarias o tenían redes emocionales sólidas mostraban mejor autogestión, hábitos más sanos y mejores resultados en salud3.

En adultos mayores con diabetes, la participación social estimula el intercambio de información, reduce el estrés físico y mental, y ayuda a mantener funciones motoras y cognitivas, fortaleciendo así la autogestión y bienestar general4.

Barreras comunes en la participación social

A pesar de los beneficios, las personas que viven con diabetes enfrentan múltiples barreras para integrarse socialmente:

Estigmas y falta de comprensión: entre adolescentes y jóvenes, actividades cotidianas en público de la diabetes —cómo medir glucosa o administrar insulina— puede generar incomodidad o temor al rechazo. El rol que adopten las personas que les rodean (protectores, indiferentes o discriminadores) determina en gran parte el nivel de inclusión social5.

Entornos académicos o laborales: horarios irregulares, falta de privacidad para monitorización o administración de insulina, presión social para “encajar” e insuficiente apoyo institucional pueden limitar la participación.

Limitaciones estructurales o culturales: en contextos de bajos recursos, las barreras financieras impiden el acceso a alimentación adecuada, medicación o atención médica regular. Además, la falta de sensibilidad cultural o recursos en distintos idiomas puede reducir la eficacia del apoyo educativo.

Estrategias para romper barreras y fomentar la inclusión

Mentoría y redes de personas que viven con diabetes

Programas que vinculan a personas jóvenes con diabetes a mentores (personas que conocen bien lo que es vivir con diabetes) facilitan el acceso a información, motivación y ejemplos positivos. Esto ayuda especialmente durante transiciones como el paso a la edad adulta o la independencia en el autocuidado2.

Comunidades online y redes sociales

Las plataformas digitales centradas en la salud permiten compartir experiencias, resolver dudas y brindar apoyo emocional desde cualquier lugar. Estas comunidades fortalecen la sensación de pertenencia y reducen el aislamiento social3.

Programas comunitarios dirigidos

Modelos como el DSMS (Diabetes Self-Management and Support), respaldados por organismos internacionales, combinan educación, apoyo conductual y cooperación con el equipo médico. Estos programas mejoran el conocimiento, la resiliencia emocional y la calidad de vida3.

Sensibilización cultural y servicios inclusivos

Adaptar la educación en diabetes a distintos idiomas, creencias y costumbres favorece la adherencia y la participación. Cuando los pacientes se sienten respetados culturalmente, mantienen con mayor facilidad hábitos saludables y continúan en los programas de cuidado⁴.

Hacia una vida activa e inclusiva con diabetes

Una aproximación integral a la diabetes debe considerar el empoderamiento social, junto al manejo clínico. Las acciones clave incluyen:

  • Fomentar redes solidarias (familiares y de  comunidades).
  • Ofrecer entornos (físicos o virtuales) seguros y comprensivos.
  • Implementar mentorías y programas comunitarios estructurados.
  • Garantizar accesibilidad cultural y lingüística en los recursos educativos.
  • Promover políticas institucionales (universidades, trabajo, salud) que respalden la participación activa.

Al derribar barreras sociales y estructurales, se fortalece la capacidad de las personas con diabetes para vivir de manera saludable, conectada y plena.

La participación social emerge como un pilar esencial en el seguimiento efectivo de la diabetes. Apoyo familiar, entornos comunitarios y redes digitales contribuyen a mantener de manera constante los cuidados, salud emocional y resultados clínicos. Superar barreras mediante estrategias inclusivas, culturalmente sensibles y estructuradas permite que las personas con diabetes mantengan una vida activa, significativa y con calidad.

Fuentes

  1. Gallant, M. (2003). The influence of social support on chronic illness self-management. Health Education & Behavior. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3908488/
  2. Mulvaney, S. A., et al. (2021). Social support and diabetes management in young adults. Diabetes Spectrum. https://diabetesjournals.org/spectrum/article/34/4/363/138011/Here-for-You-A-Review-of-Social-Support-Research
  3. Van Dam, H. A., et al. (2005). Social participation and self-management of type 2 diabetes. Patient Education and Counseling. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26305559/
  4. Takeuchi, R., et al. (2022). Social participation and diabetes in older adults: a scoping review. BMC Geriatrics. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9021472/
  5. Balfe, M. (2021). Adolescent social roles and diabetes self-management. Qualitative Health Research. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC7923757/
Show me:
All
1011

“La clave está en entender cómo funciona la diabetes”, por Mónica Maldonado (@entreinsulinas)

Entrevista-Entreinsulinas

A Mónica Maldonado la conocemos por su cuenta Entreinsulinas. Debutó hace ya 25 años, y hoy en día trabaja como dietista y educadora experta en diabetes y salud hormonal en Barcelona.
Hablamos con ella sobre nutrición, empatía, y su diagnóstico de la diabetes.

¿Cómo recuerdas el momento en que te diagnosticaron diabetes tipo 1 a los 5 años y cómo afectó tu infancia?

Dentro de lo duro que es un diagnóstico así, considero que tuve suerte. Con cinco años, durante una visita al pediatra, le dije a mi madre que me escocía mucho al hacer pis. Pensaron en una infección de orina, pero nadie esperaba un diagnóstico de diabetes. Cuando vieron que tenía 400 mg/dl de glucosa en sangre, nos enviaron directamente al hospital.

Ingresé el 19 de diciembre de 2001 y salí el día 24. Recuerdo decirle a la endocrina que tenía que estar en casa para pasar la navidad con mi familia, y me propusieron un trato: si demostraba que podía pincharme sola, me daban el alta. Y así fue.

Aun así, quienes pasaron la prueba más dura fueron mis padres, que tuvieron que demostrar al equipo médico todo lo aprendido en apenas unos días.

Al haber debutado tan pequeña, no soy consciente de lo que es vivir sin diabetes. No tengo recuerdos de comer sin insulina o sin calcular bolos. Por un lado, me da pena, pero por otro creo que fue una ventaja: mi infancia fue feliz. Hubo algún susto, pero mis padres lo gestionaron increíblemente bien y siempre estaré agradecida por ello.

La etapa más complicada fue la adolescencia. Cuando el control pasó de mi madre a mí, la diabetes se descontroló. Fue una época difícil y me di cuenta de que me faltaban muchas herramientas para lograr el control que yo quería. Ahí empecé a buscar información por mi cuenta.

Aunque siempre estaré agradecida a las enfermeras educadoras del Hospital de Día de Sant Joan de Déu, la realidad es que en la sanidad pública no siempre hay tiempo para enseñar todo lo necesario.

¿Cómo influyó el cambio de equipo médico en tu relación con la enfermedad?

En casi 25 años con diabetes he pasado por muchos equipos médicos, de todo tipo. Hoy puedo decir que he encontrado a mi equipo ideal: empáticos, cercanos y con una voluntad real de adaptarse a mis necesidades.

El cambio más duro fue al salir de endocrinología pediátrica. Me encontré con un equipo que no me escuchaba, que utilizaba los tratamientos como castigo y donde predominaban los gritos. Yo pedía ayuda, y esa experiencia fue muy frustrante.

Ahí algo hizo clic en mí: me prometí que, si algún día trabajaba ayudando a personas con diabetes, nadie se sentiría así en mi consulta.

Además, no todos los hospitales ofrecen los mismos tratamientos. Aunque más adelante tuve una endocrina maravillosa, tuve que cambiar de hospital para acceder al tratamiento que yo sentía que necesitaba en ese momento vital.

Ese cambio me llevó al equipo con el que estoy ahora, al que no cambiaría por nada. Para mí son como mis ángeles de la guarda. Saber que tu equipo está ahí para acompañarte, ayudarte y entenderte marca una diferencia enorme como paciente, y sobre todo en el control glucémico.

¿Fue eso lo que te motivó a formarte como dietista experta en diabetes?

La decisión de formarme como dietista vino a raíz del diagnóstico de endometriosis. Es duro ir acumulando enfermedades crónicas, y en ese momento lo pasé francamente mal.

No encontraban un tratamiento que me funcionara: sufría efectos secundarios, algunos acabaron en urgencias y el dolor crónico llegó a ser tan intenso que apenas podía caminar.

Una ginecóloga me propuso cambiar mi estilo de vida. En ese momento pesaba 35 kg más que ahora, tenía una inflamación muy importante, una alimentación poco equilibrada, era totalmente sedentaria y la diabetes estaba descontrolada.

Cuando empecé a trabajar la nutrición, noté mejoras en el dolor y en mi estado general, pero lo que más me impactó fue el cambio en el control glucémico. Empecé a tener días con 100% en rango, algo que no me ocurría desde hacía mucho tiempo.

Ahí comenzó todo: empecé a formarme en dietética y diabetes, y descubrí un mundo nuevo.
Ese deseo que nació años atrás en aquella consulta de endocrinología tan negativa se convirtió en realidad. Hoy acompaño a otras personas a conseguir un mejor control de su diabetes.

¿Qué habilidades crees que son imprescindibles para acompañar a otras personas con diabetes?

La empatía es lo primero, Como profesionales de la salud, ponernos en el lugar del otro debería ser la base.

Tener la misma patología que mis pacientes me ayuda a entenderlos de una forma más profunda y entiendo que en diabetes 2+2 muchas veces no son 4.

Es fundamental no juzgar. Detrás de cada diagnóstico hay una persona, con su contexto, su vida y sus dificultades. La formación teórica es importante, pero no sirve de nada si no se adapta a quien tienes delante.

No se puede imponer, gritar ni culpar. Hay que acompañar y ayudar a cada persona a alcanzar sus objetivos de la mejor forma posible.

¿Cómo equilibras flexibilidad alimentaria con control glucémico en tu día a día?

Tengo mi alimentación bien estructurada y adaptada a mis necesidades, buscando estar nutrida y glucémicamente estable, igual que hago con mis pacientes. No como siempre lo mismo: elijo según mis preferencias, pero con un plan nutricional por raciones.

No me privo de ningún alimento. La clave está en entender cómo funciona la diabetes y tener las herramientas necesarias para gestionar cada situación.

Anotarlo todo es otro de mis secretos. Tanto dentro como fuera de casa, para esas comidas más especiales tengo un apartado en las notas del móvil donde anoto todo, la glucemia de partida, unidades de insulina que he inyectado. El cálculo que he hecho de raciones y si ha salido bien o no. Con ello lo que consigo es tener un registro para repetir la misma estrategia si ha salido bien o para ajustarlo en ocasiones futuras.

¿Qué mensaje le darías a alguien que se siente frustrado con su diabetes?

Que la diabetes es una carrera de fondo, que se apoye en la comunidad azul, que tenga paciencia y que investigue mucho. La información en diabetes te da el poder para gestionar esta patología mucho mejor. Y si no se ve capaz de hacerlo por su cuenta que busque un profesional que le entienda, donde se sienta a gusto y pueda aprender todo lo que necesita para tener la gestión de la diabetes que quiere.

La diabetes no te limita en nada, solo debes tener un poco más de previsión y trazar un plan para esos planes que se salen de la rutina.
 

Show me:
All
911

Diabetes tipo 2: qué carbohidratos puedo comer y cómo contarlos

diabetes-tipo-2-carbohidratos-comer-contar

Uno de los pilares del tratamiento de la diabetes tipo 2 es la alimentación. Dentro de la dieta, los carbohidratos juegan un papel crucial. Aprender a contar y seleccionar los carbohidratos adecuados no solo mejora el control de la glucosa, sino que también permite prevenir complicaciones, evitar picos de azúcar en sangre y vivir con más energía. En este artículo te explicamos cómo funcionan los carbohidratos, cómo contarlos correctamente y qué tipo de elecciones alimentarias pueden hacer las personas que viven con diabetes.

¿Qué son los carbohidratos y cómo afectan a tu glucosa?

Los carbohidratos son la principal fuente de energía del cuerpo. Se encuentran en alimentos como pan, arroz, frutas, leche, legumbres, dulces y cereales. Al ingerirlos, se descomponen en glucosa, que pasa al torrente sanguíneo y eleva tus niveles de azúcar.

En personas con diabetes tipo 2, el cuerpo no utiliza la insulina de manera eficiente (resistencia a la insulina), lo que significa que los niveles de glucosa pueden permanecer elevados tras consumir carbohidratos, especialmente si son de absorción rápida o si se consumen en grandes cantidades¹.

Por eso, entender cuántos carbohidratos consumes y de qué tipo son es fundamental para mantener un buen control glucémico.

Tipos de carbohidratos: no todos son iguales

Existen dos grandes tipos de carbohidratos, y su efecto en la glucosa es diferente:

1. Carbohidratos simples (de absorción rápida)

  • Ejemplos: azúcar blanca, pan blanco, pasteles, zumos procesados, refrescos.
  • Elevan rápidamente la glucosa en sangre.
  • Deberían limitarse o evitarse en la dieta de personas con diabetes tipo 2

2. Carbohidratos complejos (de absorción lenta)

  • Ejemplos: avena, legumbres, arroz integral, pan integral, verduras con almidón.
  • Se digieren más lentamente, lo que permite un aumento gradual de la glucosa.
  • Son la mejor opción para personas con diabetes.

También es importante considerar el índice glucémico (IG), que mide qué tan rápido un alimento eleva la glucosa en sangre. Los alimentos con bajo IG (como la lenteja o la manzana) son preferibles para controlar la diabetes².

¿Qué es el conteo de carbohidratos?

El conteo de carbohidratos es una técnica que permite calcular cuántos gramos de carbohidratos se consumen en cada comida. Es una herramienta útil para planificar porciones y mantener la glucosa dentro de los rangos saludables.

¿Cómo hacerlo?

  • Leer las etiquetas nutricionales: identifica cuántos gramos de carbohidratos hay por porción.
  • Usar tablas de alimentos: si comes comida casera o natural (como frutas), puedes usar guías que indican los gramos de carbohidratos por unidad.
  • Anotar tus comidas: llevar un registro ayuda a entender cómo ciertos alimentos afectan tu glucosa.
  • Establecer un objetivo diario: para muchas personas con diabetes tipo 2, se recomienda entre 45 a 60 gramos de carbohidratos por comida, pero este número puede variar según cada persona³.

Además, contar carbohidratos no significa que debas vivir midiendo cada bocado. Con la práctica, muchas personas logran estimar las porciones a simple vista, lo cual hace que este enfoque sea sostenible a largo plazo.

Beneficios del control de carbohidratos en diabetes tipo 2

  • Reducción de picos de glucosa postprandial (después de comer).
  • Mejor control de HbA1c, lo que reduce el riesgo de complicaciones a largo plazo⁴.
  • Pérdida o mantenimiento del peso corporal.
  • Mayor sensación de saciedad al elegir carbohidratos complejos ricos en fibra.
  • Menor necesidad de medicamentos o insulina, en algunos casos.
  • Mejora en los niveles de energía y rendimiento físico al evitar picos de glucosa.
  • Prevención de enfermedades cardiovasculares, al elegir alimentos integrales y reducir azúcares refinados.

Herramientas y recursos para facilitar el control

  • Aplicaciones móviles que ayudan a registrar alimentos y calcular carbohidratos fácilmente.
  • Nutricionistas especializados en diabetes pueden enseñar a crear menús personalizados.
  • Educadores en diabetes ofrecen apoyo en la interpretación de lecturas de glucosa y ajuste de porciones.
  • Platos visuales o modelos de porción, dividir el plato en partes, también es útil para personas que prefieren no contar gramos.

Además, algunas personas que viven con diabetes optan por el uso de medidores continuos de glucosa (MCG), que permiten observar en tiempo casi real cómo reacciona la glucosa ante ciertos alimentos, lo que mejora la toma de decisiones.

Ejemplos prácticos: cómo elegir mejor

Opción alta en carbohidratos simples →Alternativa saludable

  • Refresco → Agua con limón o infusiones  sin azúcar
  • Pan blanco → Pan integral 100% de grano entero
  • Arroz blanco → Arroz integral o quinoa
  • Patatas fritas → Puré de coliflor o batata al horno
  • Cereales azucarados → Avena cocida con frutos secos

Consejos para una alimentación equilibrada 

  • No elimines todos los carbohidratos: el cuerpo necesita energía. La clave está en elegir bien y controlar las porciones.
  • Combina carbohidratos con fibra, proteína o grasa saludable: esto retrasa la absorción de la glucosa.
  • Planifica tus comidas y refrigerios: evita improvisar y caer en opciones poco saludables.
  • Mide tu glucosa regularmente: para conocer cómo respondes a ciertos alimentos y hacer ajustes.
  • No te obsesiones con la perfección: lo importante es mantener una alimentación equilibrada y flexible.

La clave está en establecer una relación saludable con los alimentos, sin miedo ni culpa, pero con responsabilidad y conocimiento.

Para quienes viven con diabetes tipo 2, aprender a contar y elegir carbohidratos de forma inteligente es una herramienta poderosa. Esta práctica puede ayudarte a mantener tu glucosa bajo control, mejorar tu bienestar diario y prevenir complicaciones futuras. La clave no está en restringirlo todo, sino en tomar decisiones conscientes, con conocimiento y apoyo profesional.

Fuentes

  1. Mayo Clinic. (2023). Carbohydrates and blood sugar. https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/diabetes/in-depth/carbohydrates/art-20045705
  2. Harvard T.H. Chan School of Public Health. The Nutrition Source: Carbohydrates and the Glycemic Index. https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/carbohydrates/carbohydrates-and-blood-sugar/
  3. American Diabetes Association. Counting Carbohydrates for Success. https://diabetes.org/food-nutrition/meal-planning
  4. Franz MJ et al. (2003). Evidence-Based Nutrition Principles and Recommendations for the Treatment and Prevention of Diabetes and Related Complications. Diabetes Care, 26(Suppl 1): S51–S61. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12502619
  5. CDC – Centers for Disease Control and Prevention. Carb Counting to Manage Your Blood Sugar. https://www.cdc.gov/diabetes/healthy-eating/carb-counting-manage-blood-sugar.html
Show me:
All
1212

“La diabetes no descansa nunca, genera mucho estrés”, por Pancreasconpatas

Pancreasconpatas

A Ester le cambió la vida cuando su hijo Eloi fue diagnosticado con DT1. Desde entonces, además de acompañarle en la gestión de su enfermedad, cuenta la experiencia en su cuenta de Instagram, @pancreasconpatas.

Hablamos hoy con ella sobre lo que supone ser madre de una persona con diabetes, algo con lo que sabemos que se identifican muchas de las personas que nos leen.

¿Quién es Ester, la persona detrás de @pancreasconpatas?

Ester es una mamá que de la noche a la mañana se tuvo que convertir en el páncreas de mi hijo Eloi para poderlo ayudar en su enfermedad, la diabetes tipo 1.

Y detrás de Ester está pancreasconpatas.

Decidí crear este nombre porque en mi cuenta privada cuando subía cosas de la diabetes como síntomas o cosas del día a día, la gente me contestaba con un “sois unos luchadores”, “sois unos campeones”, “qué gran familia”...  y me daba la sensación que les daba pena.

Y yo no quería dar pena, mi intención era dar a conocer síntomas y situaciones cotidianas del día a día con diabetes. Así que cree pancreasconpatas para que nadie me conociera.

Y si alguien me dice, campeones o valientes o lo que sea, sé que me lo dicen de corazón porque saben el trabajo que hay detrás.

¿Qué fue lo más difícil de asimilar al principio como madre?

Lo más difícil de asimilar era que cada día de su vida tuviera que vivir bajo una vigilancia constante. Al principio mía o de su padre y ahora que es mayor ya de él mismo

Porque la diabetes no descansa nunca, genera mucho estrés.

¿Qué le diría a otras madres que acaban de recibir el diagnóstico de su hijo?

A otras madres les diría que al principio es durísimo. Pero sobre todo que lean, que se informen, que se formen y que aprendan todo lo que puedan, para así poder ayudar a nuestros hijos.

Ya que en esto estamos juntos y al mismo tiempo que nosotras aprendemos también les enseñamos a gestionarse ellos mismos para un futuro.

El colegio suele ser clave en el cuidado, ya que son muchas horas al día sin la vigilancia familiar. ¿Cómo ha sido la experiencia de su hijo en la escuela con respecto a la diabetes?

La experiencia de mi hijo en la escuela ha sido muy buena. Tanto en la escuela como en el instituto colaboraron en todo momento.

No nos pusieron ningún problema ni en el tema excursiones (siempre le acompañamos mi marido o yo) ni en el tema controles ya que a media mañana iba a hacerle un control.

Por desgracia hay muchos colegios que no dan esa opción y los niños se tienen que quedar en casa. Y eso sí que causa rechazo debido a la enfermedad.

¿Cómo ha sido el proceso de darle más autonomía a tu hijo en su cuidado?

El proceso para darle autonomía no fue fácil para mí, pero llega un momento en el que lo tienes que hacer.

Gracias a mi marido Eloi ha hecho muchas cosas que a lo mejor yo por miedo hubiera evitado: Campus intensivos de baloncesto, viaje a Irlanda con el insti, excursión a la nieve…

Para mí era un dolor de tripa y me afectaba emocionalmente con mareos. Y aunque yo no quisiera no podía decirle que no porque era limitarlo.

¡Pero la tranquilidad que te da cuando lo ha hecho y ha ido todo bien! Es como ir superando obstáculos; en mi caso miedos, y en el caso de Eloi, autonomía.

¿Qué has aprendido de tu hijo a lo largo de este proceso que crees que no habrías descubierto sin la diabetes por medio?

La verdad es  que Eloi y la diabetes me han enseñado a ser más valiente, me han hecho más fuerte y más positiva.

Eloi es un chico que todo lo negativo lo pasa a positivo y eso no tiene precio. Estoy muy orgullosa de cómo es y de cómo lleva su diabetes.

Y aunque siempre hay días malos... con él siempre sale el sol.

 

Show me:
All
910
Suscribirse a

¿Qué es Making Diabetes Easier?

Making Diabetes Easier es la marca común de toda la actividad de Diabetes del grupo Air Liquide Healthcare en Europa. Novalab es la marca que engloba la actividad de diabetes en España con la que queremos ayudar haciendo la diabetes más fácil.

#Makingdiabeteseasier

Our mission?

#Makingdiabeteseasier

Icon
Icon
Icon
Icon